ESTRABISMO
El estrabismo es la pérdida de paralelismo de los ejes oculares, produciéndose por una parte una desviación ocular, y por otra, una alteración sensorial de la visión. En el mantenimiento del equilibrio oculomotor intervienen, por un lado, las órbitas con los globos oculares y la musculatura extrínseca con sus fascias y vainas musculares, y por otro, los mecanismos de fusión bifoveal. En el recién nacido los movimientos oculares son irregulares e incoordinados. Entre la segunda y tercera semana de vida, empiezan a coordinar los movimientos de la cabeza y los ojos y aparece el reflejo de fijación. A los tres meses, siguen un objeto con movimientos aún algo erráticos y a los seis meses son capaces de mantener un paralelismo ocular si la maduración cerebral es normal para su edad. La agudeza visual va incrementándose a lo largo del desarrollo hasta los cinco o seis años
Por lo general, se puede realizar un autodiagnóstico
El síntoma principal es que los ojos no miran exactamente en la misma dirección al mismo tiempo.
Las personas pueden sufrir:
Visuales: visión borrosa o visión doble
También comunes: dolor de cabeza o tensión ocular
TRATAMIENTO QUIRURGICO:
Tratamiento quirúrgico: Consiste en realizar reforzamientos o debilitamientos musculares según el tipo de afectación. Los debilitamientos consisten en retroinserciones, miotomías o miectomías, y los reforzamientos, en resecciones o pliegues musculares. Estas técnicas operatorias se cuantifican en milí- metros, que van directamente relacionados con los grados de desviación medidos con las barras de prismas. Los pacientes no siempre mejoran con una sola intervención, siendo precisos dos o más actos quirúrgicos para su corrección completa.